Manuel Márquez · Aug 06, 2019 at 10:09
En España, como taladro del maíz, pueden entenderse dos plagas, Ostrinia nubilalis y Sesamia nonagrioides. Cada una de estas dos plagas tiene una biología concreta y unas características determinadas, pero ambas son capaces de producir daños en el maíz y en ocasiones, aunque no siempre, pérdidas productivas desde un nivel leve, hasta un nivel notable.
Con el desarrollo de las herramientas biotecnológicas y la aparición de los maíces transgénicos o maíces BT se ha reducido en gran medida la presión de la plaga de los taladros. Siempre cultivando los maíces BT en las condiciones adecuadas (refugio de maíz isogénico al 20%).
Sin embargo, el crecimiento del mercado food y farma que en muchas ocasiones únicamente se abastecen de materia prima isogénica, ha influido en un nuevo crecimiento de los maíces isogénicos.
A día de hoy existen zonas del Valle del Ebro 100% transgénicas, en las que la presión de plaga prácticamente es inexistente y zonas intermedias donde convive el transgénico con el isogénico.
La transformación hacia mayores superficies de maíz isogénico, debe suponer al menos una clara supervisión de los niveles de plaga a nivel de parcela y ser consecuente a la hora de tomar medidas preventivas o correctivas.
El seguimiento de las dos plagas, debiera basarse en el seguimiento visual de daños y de estadíos previos al estado adulto (huevos, larvas y crisálidas), así como en el seguimiento de la curva de vuelo a través de trampas de feromonas específicas para cada especie (polillero tipo funnel y difusor de feromona).
En cuanto a las medidas preventivas es preciso seguir las recomendaciones que se dictan desde la Guía de Gestión Integrada de Plagas en Maíz, del MAPAMA, en la que se recomienda una siembra temprana de los maíces y labores de enterrado de los restos en invierno y picado de los mismos.
También existen medidas correctoras, si bien es cierto, que una vez la plaga ha entrado en el cultivo, el margen de acción de los fitosanitarios es corto, dado que la plaga se protege en el interior de las cañas u otras partes de la planta (panícula antes de la floración o bien dentro de la mazorca en el llenado y la maduración del grano). Como medidas correctoras, tenemos los fitosanitarios recogidos en el registro oficial de fitosanitarios del MAPAMA y que se recomiendan en los boletines fitosanitarios del Centro de Sanidad y Certificación Vegetal del Gobierno de Aragón situado en el Campus Aula Dei de Zaragoza. Existen medidas limpias, como serían la aplicación foliar productos en base a Bacillus thuringiensis, también podrían contemplarse las aplicaciones de aceite de neem (muy usado en agricultura ecológico para lepidópteros) (en caso de existir producto con registro oficial en el MAPAMA). Otra posible solución correctiva sería la introducción de fauna auxiliar como Thricogramma brassicae, muy utilizada en el sur de Francia.
En la actualidad no existen estudios concretos del Valle de Ebro, sobre la coexistencia de las dos plagas y los dos maíces (isogénico y transgénico). Además no existen recomendaciones concretas sobre la destrucción de restos (croscutters, vertedera, picadora-machacador, rotovator,…), tampoco existen fechas de recomendación de siembra para cada una de las zonas de influencia maicera. A tal efecto, el interés de la empresa transformadora de maíz isogénico, ha evolucionado en la necesidad de desarrollo de proyectos de investigación, desarrollo y aplicación real de estas herramientas en campo. En la fundación Parque Científico Tecnológico Aula Dei (PCAD) se está colaborando estrechamente con empresas de este ámbito, para probar, a través de proyectos de carácter público privado de ámbito nacional, las herramientas preventivas y correctoras más adecuadas para la aplicación por los agricultores en campo.

Manuel Márquez - Ingeniero Agrónomo. Fundación Parque Científico Tecnológico Aula Dei