Alicia Cirujeda · Oct 01, 2019 at 18:03
El empleo de productos fitosanitarios en España está adaptado a la normativa vigente. No veo que dicho sector se tenga que adaptar al cambio climático, más que a las nuevas plagas y enfermedades que ocurren.

En cuanto a las labores de cultivo y su adaptación al cambio climático, es difícil concretar en qué se está trabajando pero las variedades de los cultivos están en proceso continuo de selección para adaptarse a enfermedades, ciclos de cultivos más cortos para tolerar sequía, ciclos más largos para aprovechar el agua del otoño, etc. Pero esto son adaptaciones progresivas de todo el sector agrícola. Otros ejemplos: los fruticultores instalan mallas antigranizo en las zonas en las que en las últimas décadas ese fenómeno era frecuente; otros, no plantan allá donde el riesgo de heladas es grave. Otros plantan nuevas variedades de almendro de floración tardía para evitar que se hielen las flores. Pero como digo, son adaptaciones continuas que se llevan a cabo en el medio rural como se ha hecho siempre.

He oído de algunos equipos de investigación en España que han hecho ensayos cultivando plantas en entornos con mayor concentración de ozono en la atmósfera pero ahora mismo no conozco a nadie que esté trabajando en ello.

En fin, que es muy difícil dar una respuesta a una pregunta tan amplia.

Un saludo.

Alicia Cirujeda - Centro de Investigación y Tecnología agroalimentaria (CITA). Gobierno de Aragón
acirujeda@aragon.es
Desamparados Hernández · Oct 04, 2019 at 16:12
Gracias Alicia, en mi opinión la clave paliativa de los efectos climáticos está en biotecnología, la búsqueda de genes que confieran propiedades de adaptación a condiciones extremas, y también el empleo de la lucha biológica. Estas dos herramientas son muy valiosas para disminuir el empleo de fitosanitarios, el problema es que hoy por hoy todavía se le ponen demasiadas trabas burocráticas al uso de la ingeniería genética en agricultura.