Roedor que no sobrepasa los 10 cm. de tamaño, provisto de una cola prácticamente carente de pelo que iguala o sobrepasa la longitud del cuerpo. El peso de los adultos llega a los 35 gr. La cabeza es proporcionalmente voluminosa y en ella destacan unos prominentes ojos negros y unas grandes orejas con pabellones auriculares erectos. El pelaje de la parte superior es amarillo con tonalidades pardo-rojizas y el del vientre color blanco crema. Los ejemplares jóvenes presentan matices grisáceos hasta que realizan su primera muda. Las extremidades posteriores son largas, acabadas en cinco dedos, las anteriores, visiblemente más cortas, tienen uno menos.
El adulto de este roedor (Foto 1) mide –entre la cabeza y el cuerpo- de 80 a 110 mm; la cola es mucho más corta (23-35 mm), lo que le diferencia de las ratas y ratones. Sus hábitos subterráneos se traducen en la presencia de pelos cortos, y en la reducción de los ojos y las orejas, éstas últimas casi ocultas entre el pelaje, el cual presenta en general un tono pardo amarillento, más claro en la zona ventral. Las patas son todas pequeñas, lo que le distingue del Topo ibérico, y en los pies se observan cinco almohadillas plantares. Asimismo, la cola es toda gris, y los incisivos son largos.
Roedor que no sobrepasa los 10 cm. de tamaño, provisto de una cola prácticamente carente de pelo que iguala o sobrepasa la longitud del cuerpo. El peso de los adultos llega a los 35 gr. La cabeza es proporcionalmente voluminosa y en ella destacan unos prominentes ojos negros y unas grandes orejas con pabellones auriculares erectos. El pelaje de la parte superior es amarillo con tonalidades pardo-rojizas y el del vientre color blanco crema. Los ejemplares jóvenes presentan matices grisáceos hasta que realizan su primera muda. Las extremidades posteriores son largas, acabadas en cinco dedos, las anteriores, visiblemente más cortas, tienen uno menos.